viernes, 14 de octubre de 2016

REENCONTRÁNDOME CONMIGO MISMO

Como decíamos ayer, renovarse o morir. Y eso es lo que he hecho estos días. Después de un verano lleno de momentos para olvidar, era hora de hacer una parada en el camino, era tiempo de despegar los pies del suelo y de tomar perspectiva, para llegar a descubrir qué cosas deben nacer, cuáles deben morir y cuáles tendrán que transmutarse en esta nueva etapa que ha irrumpido en mi vida como un torbellino. Necesitaba un poco de claridad en la niebla de ese no parar de la rutina, de este tiempo que corre cada vez más rápido, como si tuviera una prisa frenética. Era hora de reencontrarme a mí mismo de nuevo. Estaba perdido. Es tiempo de dejar volar, otra vez, los pájaros en mi cabeza. ^^



 


 

 

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